Balneário Camboriú es la vecina famosa — la "Dubái brasileña" que los argentinos conocen bien: edificios altísimos, atracciones grandes y movimiento todo el año. Y la buena noticia para quien se queda en Itapema es que todo eso está a unos 20 minutos por la BR-101 — lo bastante cerca para pasear, lo bastante lejos para dormir en paz.
Parque Unipraias
La atracción más tradicional de BC: las aerosillas y cabinas conectan la Barra Sul con lo alto del cerro y bajan del otro lado en las playas de Laranjeiras. Arriba hay senderos, miradores con vista panorámica del litoral y atracciones como el trineo de montaña. Rinde un día entero de paseo, especialmente con niños.
Las cabinas del Unipraias llegando a la Praia de Laranjeiras. Foto: HVL — Wikimedia Commons (CC BY 4.0)
La vuelta al mundo y la costanera
La vuelta al mundo gigante a la orilla del mar se volvió la postal moderna de la ciudad — el giro tiene vista a la playa central y al paredón de edificios que hizo famosa a BC. La costanera, con su playa ensanchada, es buena para caminar y sentir el ritmo acelerado de la ciudad.
Cristo Luz
El monumento iluminado en lo alto del cerro observa la ciudad y alberga un complejo con restaurantes y eventos. De noche, la iluminación del Cristo cambia de color y compone el horizonte de BC — vale la subida para ver la ciudad encendida desde arriba.
Vida nocturna y compras
BC concentra la vida nocturna de la región — boliches, bares y una avenida de restaurantes de todos los estilos — además de shoppings para los días de lluvia. Para el turista del Mercosur es también la parada de compras: electrónica, ropa y los precios brasileños que rinden con el cambio a favor.
La estrategia inteligente: duerma en Itapema
Nuestro consejo de anfitriones (sospechoso, pero honesto): aproveche BC de día o de noche y vuelva a dormir a la calma de Meia Praia. Cambia el tránsito y los precios de temporada alta de BC por una playa tranquila frente al mar — y sigue a 20 minutos de todo. Vea los departamentos y arme su base.
